Doctrina

1 UNO

Cree en un solo Dios (Dt 6:4; Jud 25), Trino (Mt 3:16,17; Jn 28:19; 1Jn 5:7; 2Co 13:14) y Verdadero (Jn 17:3), al cual adora en espíritu y en verdad.

En sí mismo Dios es:
Espíritu (Jn 4:23-24)
Eterno (Sal 90:2; Ex 15:18; Dt 33:27; Jer 10:10)
Infinito (Sal 145:3; Ro 11:33)
Inmenso (1°R 8:27; 2Cr 2:5-6)
Inmutable (Mal 3:6; Nm 23:19; 1S 15:29; Stg 1:17)

En relación con el Universo Dios es:
Creador (Gn 1:1; Is 42:5; Hch 17:24; Ap 4:11; 10:6)
Conservador Providente (Sal 104:1-35; Hch 17:28; He 1:3)
Omnipotente (Lc 1:37; Gn 18:14; Jer 32:17)
Omnipresente (Sal 139:7-12; Jer 23:23-24; Mt 18:20)
Omnisciente (Job 42:2-6; Sal 139:1-6)
Sabio (Sal 104:24; Pr 3:19; Jer 10:12; Ro 11:33; Ef 3:10)
Soberano (Sal 74:12; Dn 4:35; Is 33:22; Ro 9:21-22)

En relación con los seres morales (seres humanos y ángeles) Dios es:
Amor (1Jn 3:1; 4:7-10; Jn 3:16; Ro 5:5)
Santo (Ex 15:11; Lv 11:44-45; 1P 1:15-16)
Justo (Gn 18:25; Ex 9:27; Dt 4:8; Sal 89:14; Ap 15:3; 16:5; 19:2)
Fiel (Dt 4:31; 7:9; Jos 21:43-45; 23:14; 1S 15:29; 1Co 1:9; 1Ts 5:24)
Paciente (1P 3:20; 2P 3:3,15; Ro 2:4; 9:22; Ex 34:6; Sal 86:15)
Bondadoso (Sal 25:8; 145:9,15-16; Mt 5:45; Lc 6:35; Hch 14:17)
Misericordioso (Sal 103:8-13; Lc 1:78; Ef 2:4-7; Tit 3:5)
Veraz (Nm 23:19; Jn 14:6; 1Jn 1:5; 5:20)

Trinidad: En la unidad de la Deidad hay tres Personas Divinas: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.

— Trinidad Inmanente u Ontológica:
El Padre es primero; el Hijo es segundo; el Espíritu Santo es tercero. El Padre, desde la eternidad, engendra al Hijo; el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo.

— Trinidad Económica:
Orden de funciones (no subordinación de personas): el Padre crea, el Hijo redime y el Espíritu Santo santifica.

2 DOS

Cree en Jesucristo, Único Salvador de la humanidad, Hijo Unigénito de Dios, segunda persona de la Santa Trinidad, consubstancial o de la misma substancia del Padre y engendrado de Él antes de todos los siglos, no hecho; por quien todas las cosas fueron creadas.

Por su Encarnación, sin dejar de ser Dios, se hizo hombre mediante Nacimiento Virginal, siendo concebido por obra del Espíritu Santo en el seno de la Virgen María, para asumir la naturaleza humana, redimirla y glorificarla.

Las dos naturalezas, divina y humana, conservando íntegramente sus propiedades, se juntaron en la Persona de Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, perfecto en su divinidad y en su humanidad.

Nos reconcilió con el Padre por su sacrificio vivo y expiatorio: fue crucificado, muerto y sepultado por nuestra salvación; expiando nuestras culpas y las heredadas del pecado original.

Resucitó al tercer día con cuerpo glorificado; ascendió al Cielo; entró en el Santuario Celestial; se sentó a la diestra del Padre; y es el único Mediador entre Dios y los hombres.

3 TRES

Cree en la Autoridad de la Biblia, infalible Palabra de Dios, constituida por los sesenta y seis Libros Canónicos del Antiguo y del Nuevo Testamento.

Cree en la entera confiabilidad de las Santas Escrituras y en la Inspiración viva, vernal y plenaria de ellas. Las Escrituras se bastan a sí mismas: son su mejor y propio intérprete, libres de error, y tienen como centro a Jesucristo (He 1:1-2) y el Plan de Salvación.

Por esta razón, la Biblia constituye la autoridad máxima en asuntos de fe y la norma de conducta para todo cristiano que quiere hacer la voluntad de Dios. Esto fundamenta el denominado "Libre examen de las Escrituras": a ningún creyente debe exigírsele aceptar como artículo de fe, ni como requisito de salvación, nada que no pueda leerse en las Santas Escrituras ni por ellas probarse.

Se sugiere el uso de la Biblia Reina-Valera revisión 1960 para lograr mayor uniformidad y compresión.

4 CUATRO

Acepta como Sacramento u Ordenanza de la Iglesia el Bautismo Cristiano y la Santa Cena, instituidos por Cristo, signos de la Profesión de Fe y Medio de Gracia mediante los cuales Dios obra avivando, fortaleciendo y confirmando la fe.

Bautismo Cristiano:
Es signo de la Regeneración o Nuevo Nacimiento (Jn 3:5). Representa el ingreso a la Iglesia Visible y simboliza muerte al pecado y resurrección a una Vida Nueva (Ro 6:3-6; Col 2:12).

Sella la unión y compromiso con Jesucristo (Hch 8:36-37; 10:47-48) y es obediencia a su mandato (Mr 16:16; Mt 28:19).

Modo: Aspersión (Ez 36:25), simbolizando limpieza espiritual. Se administra en el nombre de la Santa Trinidad, una sola vez: a adultos como testimonio público; y a niños o párvulos para consagración ("Dejad a los niños…" Mr 10:14).

Fundamento del bautismo de niños: el bautismo del Nuevo Testamento reemplaza a la circuncisión del Antiguo Pacto (Gn 17:7-14; 17:12). Hay relatos que permiten afirmar práctica en la Iglesia Primitiva (Hch 2:38-39; 16:15,33; 18:8; 1Co 1:16; 10:1-2). Implica la presentación del párvulo a Dios.

Santa Cena:
Signo conmemorativo de nuestra Redención por la muerte de Cristo y de nuestra comunión con Él. Debe administrarse conforme al mandamiento del Señor (Lc 22:19; 1Co 5:7-8).

No hay transubstanciación: la presencia de Cristo es real; pan y vino representan su cuerpo y sangre. Debe ofrecerse a todos los fieles. También anuncia proféticamente el Reino (Lc 22:18; 1Co 11:26).

5 CINCO

Cree en el Bautismo con el Espíritu Santo: sello de propiedad de Dios (Ef 1:13; 4:30) y poder (Hch 1:8).

El creyente es Templo del Espíritu Santo (1Co 3:16; 6:19). Su presencia se manifiesta por el Fruto (Gá 5:22-23) y los Dones Espirituales (1Co 11—14). Por el Fruto mueren las Obras de la Carne y se conforma el carácter a Cristo; por los Dones se capacita para el servicio en la Iglesia.

6 SEIS

Cree en la resurrección de los muertos y en la vida del Mundo Venidero. La plena salvación incluye resurrección y glorificación del cuerpo.

Cristo, Segundo Adán, venció la muerte: crucificado, muerto y sepultado; resucitó al tercer día con cuerpo glorificado.

Habrá dos resurrecciones (Dn 12:2; Jn 5:28-29; Hch 24:15) y juicios:

a) Primera Resurrección (Ap 20:6): Resurrección de Vida antes de la Gran Tribulación; seguida por Tribunal de Cristo (Ro 14:10; 2Co 5:10), juicio de recompensa.

b) Segunda Resurrección (Ap 20:5): de impíos; seguida por Juicio del Gran Trono Blanco (Ap 20:12-15), condenación y "muerte segunda".

7 SIETE

Cree en la Parousia o Segunda Venida de Cristo en Gloria y Majestad: inminente, impredecible, personal, visible (Ap 1:7), gloriosa y triunfante (1Co 15:25; Ap 19:11-16), y premilenial.

Ocurre en dos etapas: (1) antes del Anticristo y la Gran Tribulación: Primera Resurrección y Arrebatamiento (1Ts 4:16-17; Mr 13:26-27); (2) al final de la Gran Tribulación: Cristo viene con sus santos, destruye al Anticristo y establece su Reino Mesiánico o Milenial.

8 OCHO

Cree en la Justificación por la sola Fe en Jesucristo y no por obras de la Ley. Es acto judicial de Dios: declara justo al creyente por la justicia de Cristo, al aceptarle por fe.

La salvación depende de la Obra Expiatoria de Cristo. Hay libre albedrío: aceptar o rechazar la gracia. Las buenas obras no salvan, son fruto de vida regenerada.

9 NUEVE

Cree en la Santa Iglesia Universal, Cuerpo de Cristo, formada por cristianos de todos los tiempos y lugares que aceptaron y aceptarán a Jesucristo como Señor y Salvador.

Como Iglesia Local, la Iglesia Metodista Pentecostal Argentina es parte y expresión de la Iglesia Universal. Su finalidad es cumplir la misión de anunciar el Evangelio a todas las naciones, mediante evangelización, predicación, enseñanza, adoración, sacramentos, servicio y comunión.

10 DIEZ

Cree en el Sacerdocio Universal de los Creyentes. El sacerdocio aarónico culmina con Cristo, Sumo Sacerdote según Melquisedec (He 5:10), quien intercede.

Acceso directo al Trono de la Gracia (He 4:16) por los méritos de Cristo; no se requiere mediación de sacerdotes humanos o santos (1Ti 2:5). Cada creyente es sacerdote para Dios (1P 2:9).

11 ONCE

Cree en la Sanidad Divina como parte integral del Evangelio y promesa de Jesucristo ("sobre los enfermos pondrán sus manos…" Mr 16:17).

Cristo continúa su obra en la Tierra por su Iglesia (Jn 14:12). Por ungimiento o imposición de manos (Stg 5:14-15), Dios usa a los cristianos para sanidad.

12 DOCE

Cree en la existencia del mundo espiritual: ángeles y demonios.

Los ángeles son espíritus ministradores (He 1:14). Los demonios son ángeles caídos al servicio de Satanás, causantes de males.

El creyente debe orar en todo tiempo y usar la Armadura de Dios (Ef 6:10-18), resistiendo al diablo (1P 5:8-9; Stg 4:7).

Cristo prometió autoridad para liberar a los endemoniados: "En mi nombre echarán fuera demonios" (Mr 16:17).